← Volver a newsNegocio

¿Trabajáis en toda España o solo en Barcelona y Madrid?

Tener oficina en dos ciudades no significa trabajar solo con dos ciudades. Esto es lo que cambia de verdad según dónde esté tu negocio.

· 5 min

Cada semana llega alguna variante de la misma pregunta: «¿trabajáis solo en Barcelona?», «¿podéis grabar en Bilbao?», «¿hace falta que vengáis en persona?». La respuesta corta ya está en la web: tenemos oficina en Barcelona y en Madrid, y producimos contenido para marcas de toda España. La respuesta larga es más útil, porque explica qué cambia según dónde esté tu negocio y qué no cambia nada.

Las dos oficinas y lo que significan de verdad

Tenemos sede en el Carrer del Bruc 61, en el Eixample de Barcelona, y en la Calle de Génova 3, en el centro de Madrid. Eso no quiere decir que solo trabajemos con marcas de esas dos ciudades. Significa que, cuando hace falta grabar en persona, el equipo sale desde la oficina más cercana al lugar del rodaje.

Para un negocio de Barcelona o Madrid capital eso es casi inmediato: se llega, se rueda y se vuelve el mismo día sin coste añadido. Para un negocio de otra ciudad, el desplazamiento entra en la planificación como una partida más, igual que el resto de la jornada. No es un impedimento, pero sí una variable que hay que tener en cuenta al calcular cuántas veces al año merece la pena que alguien se mueva a grabar.

Lo que sí necesita que alguien se desplace

Si tu contenido depende del sitio —un restaurante, una tienda, un local, un evento—, alguien tiene que estar delante con una cámara. No hay forma de grabar el ambiente de una coctelería, el corte de un plato o cómo se prueba una prenda en remoto. Aquí el modelo es siempre el mismo, esté el negocio a la vuelta de la esquina o a seiscientos kilómetros:

  • Se planifica una jornada de rodaje con guion y plan de horarios cerrados antes de llegar, no sobre la marcha.
  • El equipo se desplaza desde la oficina más cercana al lugar del rodaje.
  • Una sola jornada bien planificada produce material para varias semanas de publicaciones, no solo para el día en cuestión.
  • Cuantas más piezas salgan de la misma jornada, más se reparte el coste del desplazamiento entre ellas.

Por eso, cuando el negocio está lejos de las dos oficinas, tiene más sentido concentrar varias jornadas de rodaje al año en vez de pedir visitas sueltas cada pocas semanas: el desplazamiento se amortiza mejor y el resultado por pieza sale más rentable.

Lo que se hace en remoto sin perder nada

Hay tres partes del servicio que no dependen de estar en el mismo sitio que tú: la dirección creativa (decidir qué se grava y por qué), la edición (montar lo grabado, sea quien sea quien lo grabó) y el community management (llevar el calendario, publicar y responder comentarios y mensajes). Esas tres partes se hacen en remoto sin que cambie nada del resultado, estés en Sevilla, en Bilbao o en un pueblo pequeño.

La coordinación se resuelve por videollamada y por un calendario compartido, igual que si el equipo estuviera en la sala de al lado. Lo que importa aquí no es la distancia, sino tener claro desde el principio quién aprueba cada pieza y en qué plazo, porque eso decide si el calendario de publicación se cumple o se retrasa.

El UGC: cuando ni el rodaje exige desplazarse

Hay un tipo de contenido que se salta incluso la parte del rodaje presencial: el UGC, el contenido grabado por un creador con su propio móvil. Si el formato es un creador probando un producto en su casa o en su día a día, no hace falta que nadie se desplace a ningún sitio. El producto se envía por correo, el creador grava con libertad dentro del guion acordado y la dirección creativa y la edición se hacen desde donde esté el equipo.

Es la vía más práctica para una marca de producto físico que no tiene un local que enseñar: una tienda online, una marca de cosmética, un ecommerce. La distancia deja de importar porque no hay ningún rodaje que coordinar en un sitio concreto.

Qué sector pide qué modelo

La decisión no es una preferencia nuestra, la marca el propio negocio. Si lo que vende una marca es una experiencia física —un local, un ambiente, un servicio que pasa por un espacio—, el rodaje presencial no se puede sustituir por nada: es lo único que enseña de verdad ese espacio. Si lo que vende es un producto que viaja igual de bien que una caja de correos, el UGC cubre buena parte de las necesidades sin depender de ninguna oficina.

  • Restauración, retail con local físico, servicios presenciales: piden rodaje in situ con cierta frecuencia.
  • Producto y ecommerce: encajan bien con UGC y necesitan mucho menos desplazamiento.
  • Marcas con las dos cosas —un local y también producto que se envía— suelen combinar ambos modelos según la pieza.

Qué preguntar antes de contratar a distancia

Si estás valorando trabajar con una agencia que no tiene oficina en tu ciudad, hay preguntas que conviene hacer antes de firmar, no después del primer rodaje fallido:

  • ¿Cuántas jornadas de rodaje presencial incluye el plan al año y quién cubre el desplazamiento?
  • ¿Qué pasa si un rodaje se alarga o hay que repetir una toma: se factura aparte o entra en lo pactado?
  • ¿Quién aprueba el contenido grabado en remoto y con qué plazo de revisión?
  • ¿El material en bruto es tuyo al terminar, o solo recibes la pieza ya montada?

Si tu negocio no está en Barcelona ni en Madrid, esto es lo que cambia de verdad: no el resultado final, sino cómo se organiza la parte presencial y con qué frecuencia. El resto del trabajo —la idea, el montaje, la gestión diaria— es exactamente el mismo, esté el equipo a la vuelta de la esquina o a seiscientos kilómetros.

¿Quieres contenido así para tu marca?

En Maen Studios somos tu equipo de contenido para redes sociales, con oficina en Barcelona y Madrid. Cuéntanos tu proyecto y te respondemos en menos de 24h.